
Cassel jugó el partido de su vida
En un partido no apto para cardiacos, los Patriotas cayeron en tiempo extra 34-31, frente a los Jets de Nueva York cediéndoles el liderazgo de tan reñida división.
Pero a pesar la derrota sufrida, los dirigidos por Belichick se llevaron algo más preciado y significativo que la victoria y el mantenerse en primer lugar. Se llevaron el saber que tienen un equipo con la jerarquía necesaria para llegar a instancias importantes del campeonato.
Matt Cassel finalmente tuvo un partido convincente, su capacidad para comandar el equipo estaba en duda. Pero tras una actuación descollante como la de la noche del Jueves 13, no dejo muchas dudas que cuenta con el talento y el temple que se necesita para comandar la ofensiva.
Cassel, continuamente criticado por su incapacidad de conectar el pase largo con sus receptores abiertos dejaba mucho que desear. El contar con un grupo de receptores de lujo, y no poder hacer uso de ellos restaba validez a su posición de mariscal de campo, la hasta entonces insípida y “jugar a lo seguro” ofensiva aérea era frustrante y desalentadora.
Sin embargo Cassel logro lo impensable, tras ir perdiendo 24-6. Cassel logró empatar el juego para llevarlo a sobre tiempo con un certero pase de 16 yardas a Randy Moss faltando 1 segundo para el final del partido. Cassel acabó el partido obteniendo 400 yardas de ofensiva aérea.

Pero no solo Cassel es responsable por semejante proeza, la línea ofensiva le brindó el tiempo necesario para que el mariscal desarrolle sus jugadas, el ala cerrada Ben Watson fue también pieza fundamental con 86 yardas recibidas, el receptor de ranura Wes Welker, efectivo como siempre, receptó la pelota 7 veces para 108 yardas ganadas, Jabar Gaffney, 7 recepciones y 86 yardas y el fuertemente cubierto Randy Moss 3 recepciones y 26 yardas.
Por su parte la defensa patriótica, aunque no del todo efectiva, tuvo momentos de brillo sobretodo en la segunda mitad cuando contuvieron la ofensiva de los Jets dando la oportunidad a la ofensiva patriótica de volver al campo y ejecutar tan impresionante arremetida.
El escenario no es el más deseado, lesiones importantes (añadiéndose la del apoyador Adalius Thomas) han mermado la capacidad del equipo. La defensa todavía muestra fallas, sobre todo en la secundaria, la ofensiva aun espera la vuelta de sus acarreadores LaMont Jordan y de un mas recuperado Sammy Morris
Los Patriotas habrán perdido el partido pero ganaron un mariscal, quien forzado por la necesidad se vio obligado a salir del cascaron y arriesgarse a tirar la pelota y probarse a sí mismo que es capaz de lograr cosas importantes aun cuando la presión, la falta de experiencia y la adversidad estén en su contra.












